Un solo argumento, dos comportamientos
Los verbos intransitivos con un único argumento no son todos iguales. Según el papel semántico de su sujeto, se dividen en inergativos e inacusativos, y la sintaxis del español los delata. Explora, comprueba las pruebas y clasifica.
La distinción
La diferencia no está en el número de argumentos (ambos tienen uno, que es el sujeto), sino en qué papel desempeña ese sujeto respecto al evento.
El sujeto actúa
SUJETO = agente → [ V ]
La bailarina bailó · El perro ladró · Los niños bostezaron
Al sujeto le ocurre
SUJETO = paciente/tema → [ V ]
El agua cayó · Llegaron los informes · Nació una idea
¿Por qué «inacusativo»? El nombre y la intuición de fondo
El término procede de la hipótesis inacusativa (Perlmutter, 1978): el único argumento de estos verbos se comporta, en el fondo, como el objeto (el acusativo) de un verbo transitivo, no como su sujeto agente —pero, al no haber otro argumento, aflora en posición de sujeto. De ahí que comparta propiedades con el complemento directo/paciente. En español antiguo esa cercanía se veía en los tiempos compuestos: los inacusativos se construían con ser (Todos eran idos), como aún hoy en francés o italiano, frente al haber de los demás.
Caracterización de cada clase
Cada clase tiene un perfil semántico y una batería de comportamientos sintácticos propios. Estas son sus señas de identidad.
Inergativos
intransitivos puros- Sujeto agentivo. El único argumento es un agente que controla y origina la acción: La profesora sonrió, Juan corrió.
- Atélicos por defecto. Denotan actividades sin punto final inherente (se prolongan en el tiempo): bailar, correr, trabajar, nadar, ladrar.
- Clases semánticas. Verbos de actividad corporal (toser, sudar), de emisión (brillar, ladrar), de manera de moverse controlada (nadar, pasear) y de conducta (trabajar, jugar).
- Sujeto posverbal escueto: anómalo. Rechazan el sujeto posverbal sin determinante: *Gatea bebé por la casa, *Brillan ojos por la noche.
- Sin construcciones de participio. No admiten oración de participio absoluto: *Llorada la niña, *Bailada la gente.
- Participio adjetival imposible. Su participio no funciona como modificador del nombre: *la profesora sonreída, *la gente bailada.
- «Recién» no incide. El adverbio recién + participio no opera sobre ellos: *La niña está recién brincada.
- Admiten adjuntos agentivos. Son compatibles con a propósito, voluntariamente: Lo aplaudieron a propósito.
- Sufijo –dor / –tor. Forman nombre de agente: jugador, corredor.
- Transitivización (cognado). Pueden llevar un objeto interno: Corrió la media maratón, Murió una muerte digna.
Inacusativos
el sujeto es lo afectado- Sujeto paciente / tema. El único argumento no controla: es la entidad que sufre el proceso o surge de él: El avión aterrizó, Nació una idea.
- A menudo télicos. Muchos denotan un cambio de estado o de ubicación con final inherente: nacer, morir, llegar, caer, aparecer, entrar.
- Clases semánticas. Verbos de cambio de estado (morir, florecer, romperse), de aparición/existencia (surgir, aparecer, ocurrir) y de movimiento no controlado o dirigido (llegar, caer, entrar, salir).
- Sujeto posverbal escueto: natural. Admiten el sujeto sin determinante pospuesto: Entra fresco porque está abierta la ventana, Caía agua.
- Participio absoluto con valor activo. Una vez aterrizado el avión…, Caída la noche…, Llegados los invitados…
- Participio adjetival posible. Su participio modifica al nombre: el gato muerto, las hojas caídas, el avión aterrizado.
- «Recién» sí incide. La pasta está recién hervida (ojo: no confundir con la alternancia transitiva Marc hierve la pasta).
- Perífrasis «quedar por». Quedan varios alumnos por salir (el sujeto es el afectado).
- Pasiva perifrástica anómala. Con muchos, choca la pasiva: El coche fue aparecido, Las fotografías fueron desaparecidas (marcado, propio del contraste).
- Rechazan adjuntos agentivos. *Cayó al suelo voluntariamente: al no haber agente, no admiten a propósito.
La letra pequeña: cuándo las pruebas no deciden solas
Las clases son tendencias con zonas grises, no cajones estancos. Conviene tenerlo presente antes de exigir una respuesta única:
• Alternancias argumentales. Un mismo verbo cambia de comportamiento: subir es transitivo en Juan sube las escaleras e inacusativo en Juan sube por las escaleras.
• Verbos causativos con cambio de estado (engordar, mejorar, cambiar) alternan la construcción transitiva y la intransitiva: La bruja engordaba a Hansel / La bruja engordaba por comer demasiado.
• Inacusativos pronominales. Muchos añaden se: Jaime despierta a Lucía frente a Jaime se despierta; María levanta pesas frente a María se levanta.
• Transitivización del inergativo. La perífrasis quedar por obliga a probar el sujeto: Quedan muchas carreras por correr es gramatical, pero ahí muchas carreras es CD, no sujeto.
• Agentividad discutible. Algunas pruebas fallan porque la agentividad de ciertos inergativos es dudosa (*Las estrellas brillan intencionadamente) o porque algún inacusativo de movimiento sí la admite (Fui a Zaragoza a propósito).
• Verbos de estado. Se resisten a las formas pasivas y de participio: *Recién funcionada la nevera, *Una vez yacido en el prado.
• Pares mínimos por sufijo. vividor frente a *moridor: el sufijo –dor revela la base inergativa. Y llegador se forma sobre base inacusativa, término usado en ciclismo, por la agentividad de llegar cuando el sujeto es animado.
Explorador de verbos
Pulsa un verbo para ver una oración de ejemplo y cómo responde a las pruebas sintácticas que distinguen las dos clases.
Clasifica tú
Lee la oración, fíjate en la pista sintáctica y decide la clase del verbo subrayado.
