El leísmo

El leísmo · Casos y explicación · Proyecto Nebrija

Proyecto Nebrija · Pronombres átonos

El leísmo: casos, límites y explicación

El leísmo no es un fenómeno uniforme. Junto a los usos propiamente leístas se documentan casos —algunos solo aparentes— que tienen explicaciones gramaticales distintas. Este es el mapa de esos casos.

Fuente: contenido adaptado de la doctrina de la RAE-ASALE sobre el leísmo (Diccionario panhispánico de dudas, s. v. «leísmo»). Se han sustituido los ejemplos con marca dialectal por ejemplos generales; las etiquetas de zonas americanas se han suprimido conforme al encargo.

Acusativo — CD (lo, la, los, las) Dativo — CI (le, les)

§El panorama no es sencillo

Por qué conviene distinguir el leísmo real de sus apariencias.

El panorama dista mucho de ser sencillo. Un mismo hablante puede alternar usos leístas y no leístas en los mismos contextos, y el leísmo no se da de forma uniforme ni siquiera dentro de las zonas consideradas leístas. Además, en zonas no leístas se documentan casos de leísmo —a veces solo aparentes— que se explican por razones diversas.

Los apartados que siguen recogen esos casos: verbos que admiten alternancia justificada, estructuras que imponen una función, cambios históricos de régimen y usos fijados como el de cortesía.

aVerbos de afección psíquica

Designan procesos que afectan al ánimo o producen reacciones emocionales.

Verbos como afectar, asustar, asombrar, convencer, divertir, impresionar, molestar, ofender, perjudicar o preocupar admiten, según distintos factores, tanto pronombres de acusativo lo(s), la(s) como de dativo le(s). La elección depende básicamente de si el sujeto es o no agente activo de la acción y del grado de voluntariedad que se le atribuye.

Regla básica Si el sujeto es animado y se concibe como agente, el complemento suele ser directo: A mi madre la asombro cuando como mucho. Si el sujeto es inanimado (o una oración) y no puede concebirse como agente, el complemento se interpreta como indirecto: A mi madre le asombra mi apetito.
Alternancia por voluntariedad (sujeto animado)
Su padre, que se había disfrazado, lo asustó. → le dio un susto a propósito (voluntario). Su padre, que se había disfrazado, le asustó. → el susto es involuntario; lo causa el hecho de ir disfrazado.
Posición del sujeto no animado
Sujeto antepuesto → más frecuente el directo: Mi actitud lo decepcionó. Sujeto pospuesto → más frecuente el indirecto: Nunca le decepciona mi actitud.
Cuidado: el dativo aquí no es leísmo

Cuando el sujeto es inanimado y no puede concebirse como agente, el complemento de persona es un CI legítimo, no un caso de leísmo. En A los niños les asustan las tormentas, el sujeto es las tormentas (concuerda en plural: asustan) y les es dativo experimentante. Habría leísmo únicamente si se usara le(s) para lo que funcionalmente es un CD, esto es, con sujeto agente animado y voluntario.

Conviene distinguir dos planos. Como pieza léxica, asustar, decepcionar o molestar son verbos de doble construcción: admiten tanto el esquema con CD (Tu actitud lo decepcionó) como el esquema con CI (Le decepcionó tu actitud). Ahora bien, en la oración concreta con dativo no hay CD: su predicado no se construye transitivamente, sino como sujeto-causa + CI-experimentante.

No es lo mismo que gustar o doler A diferencia de estos verbos de doble construcción, gustar y doler solo disponen del esquema con dativo: no existen *lo gusta ni *la duele con el experimentante como CD. Por eso son intransitivos, mientras que asustar o decepcionar mantienen abiertas las dos construcciones. La transitividad es propiedad de cada construcción, no una etiqueta fija del verbo.
La frontera la marca la agentividad del sujeto
A los niños los asusta el perro (cuando ladra a propósito). → Sujeto agente animado, CD, acusativo. Predicado transitivo. A los niños les asustan las tormentas. → Sujeto inanimado no agente, CI, dativo. Predicado no transitivo. Correcto, sin leísmo. En cambio, A los niños les asusta el perro con el perro como agente voluntario sí sería leísmo: se está usando dativo para un CD.

bVerbos de influencia

Expresan acciones dirigidas a que alguien realice algo.

Verbos como autorizar, ordenar, invitar (‘animar’), permitir o exhortar forman la estructura «verbo de influencia + complemento de persona + verbo subordinado (infinitivo, oración con que o nombre de acción)»: Le ordené ejecutar la sentencia / que ejecutara la sentencia / la ejecución de la sentencia. Lo decisivo es qué tipo de complemento rige cada verbo.

Complemento indirecto Con permitir, prohibir, proponer, impedir, mandar y ordenar el complemento de persona es indirecto.
Ejemplos con dativo
  • Eso les permitía disfrutar de un congelador muy viejo.
  • Los padres les prohibieron alejarse.
  • Le propuso que tomara el cargo.
  • Le mandé hacer una urna.
  • Les ordenó que se despidieran.
Complemento directo Es directo con los verbos de influencia que llevan además un complemento de régimen preposicional: obligar a, invitar a, convencer de, incitar a, animar a, forzar a, autorizar a.
Ejemplos con acusativo
  • Esa imaginación la obligaba a ser cauta.
  • Lo convenció de que el viaje valía la pena.
  • Los incitarán a robar.
Hacer y dejar causativos Con sentido causativo (‘obligar’ / ‘permitir’) siguen la misma pauta. Tienden al directo si el verbo subordinado es intransitivo (Vicenta las hace callar; lo dejaron pasar) y al indirecto si es transitivo (Le hacían cruzar la línea; No les dejan pasar alimentos).

cVerbos de percepción: ver y oír

Con complemento de persona más infinitivo predicativo.

Cuando ver y oír llevan un complemento de persona y una oración de infinitivo como complemento predicativo, el complemento de persona es directo: Los vería crecer año tras año; Lo oí toser detrás de mí; La habían visto buscar a esos jóvenes.

Cuando el infinitivo es transitivo Si el infinitivo es un verbo transitivo con su propio CD, no es raro usar el dativo para el complemento de persona: Le oigo decir que la han acompañado; No le vi abrir su bolso.
Prueba de la conversión en se

El complemento de persona presenta rasgos de indirecto: se convierte en se ante el pronombre que representa el CD del infinitivo.

Vi a Pedro guardar el informeSe lo vi guardar. Oí a María cantar una canciónSe la oí cantar.

Pero si el CD del infinitivo es de persona, no admite se:

Vi a Pedro abrazar a su padre → *Se lo vi abrazar. Oí a María insultar a su vecina → *Se la oí insultar.

dVerbos de doble construcción

CD de cosa + CI de persona, frente a CD de persona.

Hay verbos transitivos que se construyen, con matices distintos, con CD de cosa e CI de persona, o con CD de persona. La prueba de la pasiva ayuda a distinguirlos.

Servir · curar
El mayordomo sirvió una cerveza a su señoraLe sirvió una cerveza. El mayordomo sirvió a su señora toda su vidaLa sirvió toda su vida. (pasiva: La señora fue servida por el mayordomo). El médico curó las heridas al toreroLe curó las heridas. El médico curó al toreroEl médico lo curó. (pasiva: El torero fue curado por el médico).
Pegar y robar El complemento de persona de pegar o robar funciona como indirecto, incluso cuando el CD de cosa se omite por consabido: Pegó a María una paliza → Le pegó; Robaron el bolso a su madre → Le robaron. Cuando no hay CD de cosa expreso, el de persona puede pasar a desempeñar esa función: Para robarla, el ladrón la pegó hasta dejarla inconsciente. En estos casos la alternancia está gramaticalmente justificada.

eVerbos que cambian de régimen

Del dativo latino/medieval al acusativo moderno.

Algunos verbos se construían habitualmente con dativo (como en latín) y hoy están pasando al acusativo: ayudar, obedecer, temer, amenazar o reñir, entre otros. El proceso no se ha completado de manera uniforme, de modo que ambos regímenes conviven.

El caso de ayudar: los dos regímenes conviven
  • La terapia la ayudó a apreciar la contribución de su pareja.
  • La senté en la cama y la ayudé a acostarse.
  • La protegería, le ayudaría a encontrar trabajo.
  • Cuando bajes, lo ayudas a levantarse.
  • Mi madre me ha pedido que le ayude a poner las cortinas.

Ambas soluciones se consideran correctas.

fImpersonales con se

Un CD que se expresa con formas de dativo desde los orígenes.

En las oraciones impersonales con se es habitual que el CD, especialmente en masculino, se exprese con formas de dativo en lugar de las de acusativo que le corresponderían por su función: Se le considera el mejor actor de su tiempo; Se les vio merodeando por la zona. Estas oraciones se construían originariamente con dativo.

Reparto por género Con CD masculino se ha mantenido mayoritariamente le(s): Se le considera un esclavo del trabajo. Con CD femenino lo normal es la(s): Muy guapa se la ve en la foto, aunque no faltan ejemplos con le(s).
Uso alternativo con acusativo

Muchos hablantes emplean en estos casos el acusativo, uso también normal:

  • Se lo consideraba dueño de casa.
  • Se lo veía muy demacrado.
  • Casi se lo vio alegre.

gLeísmo de cortesía

Generalizado en todo el mundo hispánico.

Es el uso de le(s) en función de CD cuando el referente es un interlocutor al que se trata de usted. Se justifica por evitar la ambigüedad que produciría lo(s), la(s), que podrían referirse tanto al interlocutor presente como a una tercera persona.

Ejemplos de leísmo de cortesía
  • Por allá le espero.
  • Le he atendido amablemente, pero aquí hay mucho trabajo.
  • Me dirijo a usted a fin de pedirle que considere la posibilidad de que le acompañemos.
Interlocutor femenino Aunque está menos generalizado con interlocutor femenino, debe considerarse aceptable, sobre todo en fórmulas fijas de saludo o despedida: Le saluda atentamente; Le acompaño en el sentimiento, señorita.

Proyecto Nebrija · lenguayliteraturaonline.com

Material didáctico adaptado de la doctrina de la RAE-ASALE sobre el leísmo. Ejemplos con marca dialectal reformulados a contextos generales; suprimidas las referencias a zonas de Hispanoamérica.

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